ARTICULOS

martes, 10 de diciembre de 2013

¿QUÉ ES LA GESTALT?


    La terapia Gestalt es una terapia de corte humanista, caracterizada por no estar hecha exclusivamente para tratar enfermos, sino también para desarrollar el potencial humano.


   No sólo es una forma de terapia, también es una filosofía de vida en la que prima la conciencia (el darse cuenta de lo que uno hace y como lo hace), la propia responsabilidad de los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo para autorregularse de forma adecuada con un medio cambiante.

  Antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir, a la racionalización; la comprensión global de los procesos, a la dicotomía de los aparentes opuestos.


   En Gestalt, cada uno es responsable de sus elecciones y de sus evasiones. Trabaja al ritmo y al nivel adecuado a cada persona, a partir de lo que surge en el instante, ya sea que se trate de una percepción, una emoción o una preocupación actual, de revivir una situación pasada mal resuelta o "inacabada", o bien, de perspectivas de porvenir inciertas.

    La Gestalt integra y combina, de manera original, un conjunto de técnicas variadas, verbales y no verbales como: el despertar sensorial, el trabajo corporal, la respiración, la voz, la expresión de emociones, el trabajo a partir de los sueños y fantasías y la creatividad. No se trata de comprender, analizar o interpretar los acontecimientos, los comportamientos o los sentimientos, sino más bien de favorecer la toma de conciencia global sobre la manera como funcionamos y de como son nuestros procesos, de ajustarse de un modo creativo al medio ambiente y de la integración de la experiencia presente y de nuestros mecanismos de defensa o resistencias.

    Se trata de aprender y sobre todo de experimentar, con el fin de ampliar al máximo nuestro campo de vivencias y nuestra libertad de elección, tratando de salir del condicionamiento del pasado que nos lleva a actuar de una manera automática repetiendo una y otra vez los mismos "errores".

  Lo importante no es lo que han hecho de mí sino lo que hago yo mismo con lo que han hecho de mí.

   No se trata de negar ingenuamente el peso de la herencia biológica, ni de las experiencias de la primera infancia, tampoco de minimizar la presión cultural del medio social, sino de buscar más bien una coherencia interna de mi ser-en-el-mundo en su conjunto, con el fin de descubrir y desarrollar mi "espacio" de libertad, mi propio estilo de vida en su especificidad y en su originalidad.


Ideas básicas
  1. Vive ahora. Ocúpate del presente, no del pasado o del futuro. El pasado y el futuro son fantasías, ideas...
  2. Vive aquí. Ocupándote de lo que está presente, no de lo ausente. Es preciso tramitar muchos "negocios inconclusos" del pasado, cerrar "figuras inacabadas", para poder vivir aquí y ahora.
  3. Deja de representarte cosas. Experimenta la realidad. La terapia consiste en lo esencial en aprender a distinguir entre  fantasías y la realidad.
  4. Deja de racionalizar innecesariamente. Es mejor probar y ver. Experimenta contigo mismo.
  5. Exprésate en lugar de manipular, explicar, justificar y juzgar.
  6. Entrégate al desagrado y al dolor como a la alegría. No restrinjas tu percatación. Es decir: No evites nada.
  7. No aceptes ningún "debe ser" o "tener que ser" que no sean los tuyos propios. No adores ídolos.
  8. Asume la plena responsabilidad de tus acciones, sentimientos y pensamientos.
  9. Acéptate como eres ahora y acepta a los demás. Sólo si aceptamos lo inevitable del estado actual, podremos aceptar las situaciones nuevas, desarrollar otras y probar nuevas maneras de ser en el momento que sigue.


Nuestra autenticidad está distorsionada por el “debe ser”. Y el sentido mismo de la vida no es otro que tender a vivir lo más plenamente posible.
Es importante adentrase en el autoconocimiento  y emprender la labor de rescatar nuestra esencia y así estar en el mundo de manera auténtica y de acuerdo a nuestros principios.

viernes, 23 de agosto de 2013

¿Qué son las esencias chamánicas de México?





     Las esencias chamánicas son extractos naturales obtenidos a partir de plantas consideras sagradas desde la antigüedad por los chamanes mexicanos. Su función es ayudarnos a penetrar en nuestro mundo interior y llevar luz allí donde hay caos y oscuridad para que podamos identificar nuestros desórdenes internos que habitualmente se manifiestan externamente en forma de procesos de enfermedad o desequilibrios.

   La personalidad humana está condicionada por múltiples factores entre los que podemos destacar: Factores pre-personales, personales y trans-personales.

  • Los factores pre-personales son aquellos que se originan durante el periodo de gestación y el parto. Es en esta fase donde se aprenden las respuestas emocionales básicas.
  • Los factores personales son fruto de nuestras experiencias vitales desde el nacimiento al momento presente.
  • Los factores trans-personales son aquellos que están más allá de las fronteras del “YO” están grabados en nuestro código genético y se relacionan con lo que en algunas culturas se denominan dimensiones kármicas, arquetípicas y sistémicas familiares.

 


     Estas esencias son una llave que permite el acceso a niveles muy arcaicos de conciencia. Llevándonos al espacio-tiempo donde los patrones ancestrales nos atan al pasado impidiendo nuestro desarrollo. Como consecuencia de este anclaje en el pasado tendemos a vivir una y otra vez el mismo tipo de experiencias traumáticas fruto de circuitos de repetición de conductas.

   ¿Qué son estas ataduras al pasado? Hemos desarrollado la tendencia a suprimir aquellas partes de la experiencia que nos resultan dolorosas. Para ello, continuamente estamos filtrando y evaluando la información que recibimos y cuando detectamos una experiencia clasificada por nosotros como dolorosa, como por ejemplo una pérdida o una agresión, tendemos a resistirnos, a huir de ella, a negarla. Sin embargo, cuando suprimimos nuestros sentimientos negativos, estos no desaparecen sino que quedan atrapados en nuestro subconsciente atándonos al pasado.  Se trata pues de recuperar, aceptar y experimentar esas emociones que en el momento en que se originaron fueron suprimidas.

     Las esencias chamánicas hacen emerger de forma continuada emociones ocultas en nuestro subconsciente aprovechando los acontecimientos de la vida cotidiana. Esos sentimientos, en realidad, proceden de nuestro subconsciente emocional suprimido, pero habitualmente los atribuimos bien a personas o circunstancias externas. El suceso externo no hace más que hacerlos emerger dándonos la oportunidad de hacernos conscientes de aquello que nos mantiene atrapados en el sufrimiento. En este tipo de terapia hemos de mantenernos alerta y abiertos a esas emociones y cuando surjan recuperarlas, rescatarlas del olvido, tomar conciencia de ellas y experimentarlas plenamente. Es en este último punto en el que la acción terapéutica de las esencias Chamánicas actúa dando un nuevo significado a nuestra cólera, nuestra sensación de soledad, nuestros miedos, nuestro odio, nuestra ansiedad de poder, etc.

     Estas esencias facilitan el abandono consciente de mecanismos autodestructivos permitiendo nuevas respuestas y conductas. Por efecto de los remedios se permitirá experimentar las emociones en su plenitud, y será través de la vivencia del sentimiento como se logrará su definitiva liberación.

Campos de Acción:
Pre-personal. Memoria gestacional (emociones in útero), memoria transparto (shock e improntas del nacimiento) y aprendizaje senso-emocional infantil.
Personal. Memoria lineal y Memoria lateral (sueños, anestesia, hipnosis, amnesia, alucinación, estados de coma, shock, etc.)
Trans-personal. Memoria transfamiliar (constelaciones familiares) y Memoria de vidas pasadas.


Resumen: Buscando restablecer nuestro equilibrio emocional las esencias chamánicas actúan potencialmente sobre: la toma de conciencia, la aceptación y la experiencia. Con ellas buscamos sanar de fondo la herida que producen en la psique humana: el miedo, la ira, la envidia, la desconfianza y la violencia. Esta herida es la única responsable de las muchas miles de formas que adoptan nuestros sufrimientos
La curación que conduce al amor y a la plenitud nunca ha sido otra cosa que una aceptación de uno mismo, una rendición que conduce el cuerpo a la experiencia sensible y a la autoaceptación que comienza a gestarse en el momento mismo en que la persona decide que quiere sanarse; a partir de ahí, paso a paso, comienza a abrirse el camino hacia el bienestar, la sabiduría y también la recuperación del amor por uno mismo y por el mundo.

jueves, 22 de agosto de 2013

¿Qué son las flores de Bach?


   Las flores de Bach son preparados bebibles elaborados a partir de extractos de flores de plantas silvestres recogidas en su punto óptimo de floración.

    Cada esencia floral contiene la vibración pura de una cualidad. Cuando estamos sufriendo por cualquier circunstancia, podemos decir que en nosotros la vibración de alguna de las cualidades naturales es baja. Por ejemplo, la presencia de miedo paralizante podría entenderse como una disminución o carencia de la vibración correspondiente al coraje. Por tanto, las flores de Bach actúan elevando en nuestro interior la vibración de la cualidad necesaria disolviendo los efectos asociados a su carencia ya sean de tipo físico o emocional.

    Estas esencias son efectivas en todos los seres vivos: seres humanos, animales y plantas. Son compatibles con tratamientos alternativos y alopáticos a los que no sustituyen. Se pueden beneficiar de ellas adultos, mujeres embarazadas, recién nacidos y niños porque no poseen contraindicaciones, no hay riesgo de sobredosis, no producen trastornos secundarios y no conllevan adicción.

    Se trata de remedios naturales, eficaces e inocuos. Su toma produce la movilización del mundo emocional, la captación de información externa o interna que se desconocía, la manifestación de sentimientos y emociones bloqueadas permitiendo nuevas vivencias y percepciones.


    En resumen podemos decir que la terapia floral entiende que los desequilibrios emocionales, sentimentales y de las ideas están en la predisposición y el origen de la enfermedad física y mental. Esta terapia constituye un método de tratamiento capaz de armonizarlos, disminuyendo la intensidad y frecuencia de padecimientos del ánimo tales como el odio, el miedo o la inseguridad, simplemente mediante el desarrollo de la cualidad opuesta: tolerancia, coraje o confianza, respectivamente.
    En este sentido podemos decir que las esencias florales son un medio natural de armonización del ánimo.



sábado, 12 de noviembre de 2011

CUESTION DE ACTITUD


 Nos cuentan,  y  algunos  sabemos, que  el mundo exterior es un reflejo del mundo interior , que el exterior es un escenario de espejos  donde proyectamos  nuestro mundo interno y que esas actuaciones que se dan fuera son la referencia que nos indica por donde andamos.

Ayer tuve un sueño:   Estaba en un lugar comiendo,  se veía un ambiente festivo, el sitio  tenía varias mesas grandes rectangulares  y prácticamente nos conocíamos todos.  Todas las mesas tenían grupos más o menos grandes, y yo estaba sola en una mesa comiendo y observando. En un momento  en el que yo me levanto a coger algo,  varios de otra mesa  se vienen a la mía y se llena, así que  cuando vuelvo a sentarme sólo tengo sitio para sentarme encima del palo de un flexo que queda por encima de la mesa. Mi reacción inicial es enfadarme porque me han dejado sin sitio.

Aquí me paro y me desdoblo:  en el testigo y en el que actúa.  Y desde el palo del flexo donde estoy sentada miro  lo que me rodea de forma global. Percibo que  lo de fuera es fijo y que lo único que mueve el “juego” es mi actitud ante lo que sucede en el momento.

   Y allí sentada en mi palo juego a cambiar mi actitud contando todo en voz alta:

“Una posible actitud es cabrearme porque me habeís  invadido, me habeís  sacado de la mesa y yo quería estar sóla.. . no me habeís  pedido permiso”. Mientras, voy sintiendo los efectos de esta actitud en mi cuerpo y a la vez como estos efectos van modificando la escena y van creando lo que yo estoy sintiendo fuera… el mal rollo en definitiva.

   Inmediatamente hablo de otra posible actitud: “Puedo mirar esto como un regalo, ¡qué bien cuanta gente me quiere!,  estáis conmigo en mi mesa ,  compartiendo conmigo  y  qué suerte que hasta queda este trozo en el flexo para poder sentarme!” Automáticamente, como quien pasa una página se desvanecen todos los efectos de la actitud anterior y aparecen sentimientos de dicha , el cuerpo se relaja.. y la escena fuera vuelve a cambiar.

   En realidad, desde el testigo,  en ningún momento ha habido ningún cambio real en el escenario, lo que único que se movía era mi percepción.

Bien…  cuestión de actitud.


   Pero esto es un sueño, otra dimensión. .. y aquí hay desapego, hay perspectiva, hay sutileza, hay libertad, hay elección. Quizás es hacia donde nos dirigimos, pero aún no estamos ahí instalados.

  Últimamente se escucha y se lee mucho con el tema de la ascensión y la iluminación: “deshazte de los viejos patrones…” “deshazte de las creencias limitantes..” “deshazte de lo que te oprime”.  Y ahí surje otra vez:  “¿y cómo?” .

   Y el mensaje que inicialmente parece de liberación se convierte en otra bola pesada que arrastrar..  “tengo que…”

   No, no es por ahí.  “La hoja cae cuando tiene que caer, ni antes ni después” . Todo tiene un proceso. Deshacerte de algo no siempre es algo voluntario, sobre todo de lo más pesado,  en todo caso es una consecuencia.  Que “algo” se deshaga  viene primero de Ver,  luego de aceptar y luego de integrar y es entonces cuando la bola cae.
















   

 


sábado, 15 de octubre de 2011

No hay valentía mayor que atreverse a mirarse a uno mismo

   

  La gente me pregunta: "¿por qué estás de baja?."  y si respondiera la verdad sería ésta: "Porque me estoy viendo a mí mismo y me gusta tan poco lo que veo que no tengo fuerzas para sostenerlo"

     Pero eso no lo puedo decir... no lo entenderían.


     Llevo toda la vida tapándome los ojos para no ver y así creerme lo que me cuento que soy,  selecciono lo que me gusta de mí, creo una ilusión y dedico mi energía a sostenerla.  Construyo un mundo a mi medida, basado en lo creo que me hace más feliz.  A veces retiro un poco las manos, me veo en el espejo de los otros, pero eso me hace sentir mal, hace temblar mi ilusión, así que me los vuelvo a tapar y sigo viviendo mi vida aparentemente honesta, así una y otra vez, voy y vuelvo.


    Pero el organismo se revela, cae exhausto, no se sostiene, se necesita tanta energía para sostener la ilusión.


    Puedo hacer dos cosas: tratar de pegarme las manos delante de los ojos y seguir en la ilusión de la inconsciencia e invertir aún más energía en el autoengaño, o mirar la verdad y decidir vivir desde la consciencia dedicando la energía a lo que hay a lo que ES.


     La primera opción inicialmente es balsámica, el problema es que no va a servir mucho tiempo, pues una vez que se ha visto es imposible volver atrás. La segunda opción y según lo que vayamos encontrando puede ser extremadamente dolorosa, pero también es el único camino hacia la Libertad, el Amor y la Paz.

miércoles, 10 de agosto de 2011

El mundo exterior es un reflejo del mundo interior

     Todo sucede dentro.  En el momento que el que se resuelve dentro automáticamente se resuelve fuera.  

     Es totalmente inútil tratar de solucionar un conflicto poniendo la atención fuera y en base a ello  ejecutar una acción.

     Se me ocurre  un lago del que emerge un gran monstruo con la boca bien abierta y muchos dientes que quieren comerte. El lago está delante  de ti, y crees que eso es real,  pero sólo es un reflejo del monstruo que está pegado a ti, quieres defenderte e ideas mil formas para que no te coma, desde intentar matar al monstruo , hacerte  amigo suyo o vaciar el lago… quizás logres vaciar el lago y así desaparece el monstruo … pero tarde o temprano  volverás a encontrarte otra pantalla u otro lago donde de nuevo se reflejará.  Si se realiza una acción que no viene desde la resolución interna,  sí,  tal vez haya “un cambio” pero será eventual, volverá de la misma forma o de otra parecida. 

    La resolución interna no sé como sucede, pero es absurdo pelearse con el monstruo del lago o tratar  que las cosas sean diferentes, es lo que hay,  sólo es un reflejo.  Lo único que podemos hacer  es  enfocar la atención en lo que sucede dentro, lo de fuera SÓLO son espejos, y hay que mirarlos sólo en la medida que nos dan pistas sobre nosotros, cuando la resolución sucede dentro el problema exterior se disuelve.  

sábado, 18 de junio de 2011

El poder de los introyectos


La vida es un misterio…  pero  llegamos aquí y a medida que vamos creciendo el entorno en el que vivimos, a través de la programación, se encarga de que nos vayamos olvidando no sólo de vivir el misterio de la vida,  sino también  en mayor o menor medida  de que olvidemos quienes somos.  A través de los introyectos  sociales, culturales, educacionales, familiares…  engullimos  verdades de otros  que acabamos haciendo nuestras tomándolas como ciertas.  Así los introyectos se convierten en la materia prima de nuestra programación y van a determinar la forma de vernos,  de ver a los otros y de relacionarnos con el mundo.

Sin darnos cuenta nos empachamos de mandatos, órdenes, teorías, leyes… todas ellas  incuestionables que cumplen una función parasitaria y que a través del miedo  y  la culpa se encargan de mantenernos  alejados de nuestras verdaderas necesidades y de acallar la voz de nuestra esencia.    
“Si haces…  no te querrán”  “No puedes...” “No debes”  “No llores” “No te enfades” “( Esto)  funciona así”  “(Esto) es así” “Eres imperfecto” “No sientas” “ (Esto) debe de ser así” … … …

Pero no somos máquinas, somos mucho más … y afortunadamente aunque hayamos sepultado nuestra voz en la más recóndita de las mazmorras,  no dejará  de reclamar nuestra atención.  Podemos obviarla, pero gritará si hace falta… nos cabrearemos, enfermaremos, nos deprimiremos, lo que sea, con tal de que volvamos la mirada hacia nosotros.


Esta es la reflexión de Su después de un tiempo de terapia:
“El día en que dejé de verme como un ordenador programado para afrontar la vida, comencé a desprogramarme para disfrutarla”.
Mi  andadura desde entonces es todavía corta, pero muy intensa y provechosa, sobre todo cuando se trata de mi evolución personal.
Desde el día en que nací empecé mi programación, almacenando toda la información que me rodeaba e intentando con ello formar una maquinaria sólida que me permitiera mentalmente encajar todas las situaciones dentro de mi sistema operativo. Esto significó dejar de ser yo para convertirme en un ordenador muy bien programado.
Y así me mantuve durante toda mi vida,  almacenando, etiquetando sin cesar y actuando mediante la activación de esquemas ya adquiridos…  Y así viví hasta que mi sistema colapsó y dejó de funcionar. Todo aquello que hasta entonces encajaba a la perfección dejó de hacerlo para dar paso a una parte de mí que gritaba con fuerza liberarse de aquella manipulación que con el pasar de los días ardía en mi interior con más energía, hasta hacerme saber que lo que siempre me había funcionado ya no me calmaba, no me conformaba, no lo aceptaba. Había algo más, no sabía que era, y vociferaba que le abriera paso. Y sentía tanto miedo que yo misma acallaba esos gritos para que no derrumbaran mis esquemas personales que tanto tiempo llevaba manteniendo en mi vida, pero ya no me servían para nada. Había quedado vacía por dentro, me había desprogramado.
Tras largos meses de encuentros personales, con sus días más y menos buenos, malos y menos malos, hoy he descubierto que a lo largo de mi vida había dedicado una exclusiva atención al mundo exterior. Había estudiado para comenzar una vida laboral, disfrutado con mis amigos en lugares preciosos. Había vivido el gozo de un abrazo, de un beso, pero nunca había focalizado la atención en mí misma, en disfrutar conmigo, en preocuparme de mí, en descubrirme, en escucharme, en sentirme, en abrazarme, en amarme. Un trabajo arduo, desde luego, y también necesario, a través del cual evidencié que la esencia de mi felicidad se alimentaba del exterior, no de mi interior, ni siquiera me conocía, no me había escuchado ni me había querido.
He llegado a sentir  la mente como un arma de doble filo muy poderosa, por encima de todo le había otorgado un valor que no merecía en ningún caso como controladora de mis deseos, de lo que está “bien y mal”, le había dado un poder que no le pertenecía a ella sino a mi interior. Así fue como todo lo que me rodeaba pasaba siempre por la mente para tratar de racionalizarlo dejando en un plano totalmente apartado mis deseos reales, mi verdadera felicidad.
Si hago una reflexión sobre mi evolución personal en la que me hallo inmersa, afirmaría que es una oportunidad de volver a nacer, un despertar repentino. Es un camino de descubrimiento incesante pero no de rosas.  El encontrarme con mi verdad no me resulta fácil en ningún caso. Es un proceso continuo, con días o momentos felicies, y también dolorosos y difíciles de afrontar, sobre todo porque una vez  que empecé a ser consciente no pude volver atrás, no hay camino de retorno, y la lucha entre mi mente y mis deseos es ardua. A media que voy evolucionando mi consciencia es más clara y fuerte y vivirlo me resulta difícil, pero obviarlo es prácticamente imposible.